Wednesday, October 18, 2006

"Voy a perder la cabeza por tu amor"

Capítulo 12 – En el que se intenta, se intenta, pero se descubre casi inmediatamente que no se puede, no se puede.

Traté de implementar un sistema creativo. Era una tremenda contradicción, ya que la palabra sistema me remitía a estructura y las estructuras no me resultan creativas. Sin embargo hice el esfuerzo y sistematicé ciertas emociones que en caudales inmensos llegaban a mi cuerpo. Porque cuando uno sufre y está vuelto hacia adentro, torrentes de sensaciones caen como avalanchas sobre el pecho y el estómago. Alud. Alud. Alud. Traté de implementar. Hice el esfuerzo. Las ilusiones y los escenarios no tardaron en llegar. El sistema funcionaba, y era creativo. Entrecerrando los ojos comenzaron a aparecer las primeras imágenes.

Ahí estás vos. Sentada, mirás el horizonte. Te vas. Te levantás y te vas. Me acerco, despacio, parecen mis manos dos gatos. Algo se despliega en tu mirada. Se abren tus pupilas. Transparente me acerco. Garras, uñas. Transparente te atravieso. Me voy. Te fuiste. Se van las imágenes. Todo queda en blanco.Sigo vacío.

Los sistemas para mí, cada vez funcionan menos.

Friday, July 07, 2006

"Voy a perder la cabeza por tu amor"

Capítulo 11 - En el que se sobreentiende de que se habla.

Cada vez más vuelto hacia adentro. Así me dejaste. Así me dejé.

Friday, June 23, 2006

"Voy a perder la cabeza por tu amor"

Capítulo 10 - En el que se vierten conceptos similares y dolorosos.

La vorágine se desencadena cuando uno de los dos participantes de la vorágine decide hacer explotar un átomo dentro de una botella de vidrio dentro de un vientre dentro de un ojo dentro del ácido que se esparce.

El torbellino se genera cuando dos o más fuerzas de cualquier índole entran en relación de fuerza y cambio y poder y furia y, cuando se ve el horizonte por un momento las fuerzas se encargan de destrozarlo a golpes de manos y pies y entrañas y corazones.

La huída se produce luego de que varias columnas vertebrales del buen gusto y el placer se transforman de buenas a primeras en gritos desaforados, momentos de gran caudal catártico y energías encontradas en la fricción.


La calma, parece no llegar, nunca.

Monday, June 05, 2006

"Voy a perder la cabeza por tu amor"

Capítulo 9 - En el que los matices sí, pero los contrastes no.

Saber que estás cerca es una forma de asegurarme que alguna vez vas a poder volver a mí, aunque jamás hayas estado en mí. Desde el instante que dejo de conocerme, empiezo a saber de vos. Como una tormenta que se aproxima, te percibo en el aire.Tu perfume me invade el alma.

Estás dentro de mí, como ayer, como nunca.Las imágenes son fuertes, me envuelve el sonido constante de cada cosa que me rodea.No sé porque me encapricho en recordarte, cuando en realidad nunca estuviste. Pero sin embargo me veo marcando los números y esperando que del otro lado del auricular, tu voz aparezca.

Esa noche, me sentía bien. Quise saber de vos, conocer cómo había sido tu día, en que momento habías recordado mis manos, cuando fue que miraste una espalda y pensaste que era yo, a que hora sentiste mis ojos en tu piel.

Nuestra libertad, la forma en que nos relacionábamos, esa forma de poseernos sin poseer, la complicidad de estar juntos en el mismo lugar, llegando por el puente de los ojos mentiéndonos en los sexos, en la única piel que existía cuando nos mirábamos así, me hacía sentir poderoso. Pero un poder que no intentaba ejercerse sobre nada, ni nadie, sino un poder mágico que transmitía mi cuerpo hacia el universo completo. Todo era más agradable alrededor con ese poder. Todo era real y todo hermoso.

Claro que existían los matices. Claro que por momentos no todo era luz. Pero sabiendo que los grises se irían, era confortable jugar con los contraluces.


Claro que podría no haberte llamado, pero quería sentirte. Claro que hubiera esperado hasta mañana, pero quería saber que estabas. Pero todos estos eventuales verbos no tenían la relevancia que tienen hoy. Hoy los utilizo para entender que siempre existen otras opciones que, sin embargo, en aquel momento no eran posibles.

Te veo. Sentada en el pasto. En una silla en la vereda. En la mesa de la cocina. En un banco. En la escalera. En un taxi. En un colectivo. En el sol. En la sombra.

Marqué el número y te llamé, y tu voz no podía ser tan masculina.

Friday, May 26, 2006

"Voy a perder la cabeza por tu amor"

Capítulo 8 - En el que se habla de la geografía y del clima.

Después de un tiempo te olvidás. Eso que tenía de familiar ese aroma ya no existe. Esa forma de morder, de poner la boca, de sacar el aire por la nariz de repente no existe. Los procesos son más lentos para algunos y casi un rayo para otros.

Escuchando la voz, te vuelve un suspiro antiguo, una mirada o un gesto aplicado en la cara. Ya no es. Es casi improbable pensar que fue algún día.Igual se siente. Igual aparece. El fantasma anda dando vueltas y pisa las paredes de la piel. Se percibe el vibrar.Con vos me pasa que no te vas nunca. Que no te fuiste. Que te llevaste eso que me falta para olvidarte.

Hoy caminé hasta tu casa. Antes llegaba en colectivo pero esta vez decidí caminar. Seguí el recorrido. Tanto tiempo haciéndolo, recordaba cada casa, cada esquina. Esta vez miré de cerca, las veredas, los árboles, los frentes de las casas, los negocios. Me metí en el kioskito para ver el reloj más de cerca, ese reloj que cuando el colectivo frenaba yo miraba anhelante calculando el tiempo que faltaba para llegar a tu casa. No porque deseara llegar a verte, o si, en realidad si lo deseaba, pero más por una cuestión maníaco-obsesiva que se apoderaba de mí cuando viajaba en colectivo hasta tu casa.

Sé que niego ciertas cosas, aún hoy, que estás tan lejos y tan presente. Pero quiero evitar recordar. Pero quiero que no me duelas tanto o no reconocer que me duele tu voz. Porque te odié durante tanto tiempo que ahora es difícil volver a quererte, aunque igual, debo decir, es imposible.


Mientras fumo, ahora, sentado en la puerta de tu casa, el humo me enseña la inconsistencia. Es una imagen: vos y yo en el humo, enredados en un beso, apoyados en el árbol, casi cayéndonos. La felicidad plena.

Mientras fumo, ahora, parado en el árbol de la plaza, el sol me muestra la lejanía. Es una imagen: vos y yo, uno en cada punta, el colectivo separándonos, tantas y tantas cuadras, casi un absurdo. El dolor geográfico, ubicado perfectamente en el centro del estómago.

Por eso no te vas, por eso vuelvo. No te vas porque te busco y ahora, mirando la puerta de tu casa quisiera que los procesos fueran distintos.


Si. Quiero que me parta un rayo.

Tuesday, May 16, 2006

"Voy a perder la cabeza por tu amor"

Capítulo 7 - En el que los recuerdos se viven como presentes.

No sé porque te quise tanto. Ni siquiera entiendo como empezó todo. Las cosas comenzaron a ocurrir y de golpe te miraba y no podía entender que estaba en tu boca, sumergido, encendido.

Tu piel se había transformado en una hermosa locura, temblaba en vos. Te reías, nos reíamos en el humo aún antes del beso. No sabía que hacer con tanto.

Me hubiera quedado a vivir en vos. Hoy encontré una foto tuya y recordé porqué te quise tanto.

Te sentí.

Ahora sí estoy solo.

"Voy a perder la cabeza por tu amor"

Capítulo 6 - En el que se utiliza la escritura automática, se pierde la razón y se enumeran varias razones.

Los honguitos amarillos y rojos brotaban de un lado a otro. De repente, (creo que estoy influenciado) un conejo saltarín me miró brilloso. No entendí a que iba su comentario de loco. Entonces me quedé escuchando la radio a unos amigos que empezaban a hablar de cualquier cosa y a mi no me importaba lo que decían pero igual me gustaba porque todo lo que me interesa en esta vida es escuchar algo todo el tiempo porque tengo una manía de escuchar las teclas sin dejar de escucharlas para demostrar que el puslo de una bailarina cásica, o no puse cásica y no clásica que contrariedad ser de un modo y no ser de otro sin que nada entienda nadie o viceversa.

Un poco de escritura automática. Y ahora a seguir hasta el final. Pero dejando lo automático, para poder comprender que pasó en realidad. ¿Por qué no estás acá? Cuál es el motivo por el cual no estás más conmigo. Todavía no encuentro cosas firmes. Razones adecuadas. Sólo encuentro explicaciones. Y no me convencen.

Porque me cansé de vos.
Porque después de todo este tiempo entendí que te molestaban mis eructos.
Porque te cansaste de mí.
Porque se sabe que cada acto que realizo es para seducir a una mujer.
Porque entiendo que tus formas de hablar no se adaptan a las mías.
Porque soy muy caprichoso.
Porque sos mujer.
Porque creo que ustedes las mujeres no pueden comprender ciertas cosas que son naturales en el hombre y en el balance de elegir entre ustedes y la soledad me quedo con la soledad.
Porque te necesitaba muchísimo.
Porque te amaba con toda el alma.
Porque me empezó a doler el culo.
Porque mi gente es mi gente y que se vayan todos a la concha de su madre incluso vos.
Porque me parece que sos demasiado puta.
Porque te gusta tanto coger que eso me encantaba y adoraba cualquier tipo de gesto o gemido tuyo y eso hizo que te necesitara tanto tanto tanto que me convencí de que no era por eso que te amaba tanto, sino porque compartíamos tantas cosas juntos y por como te reías y por como me mirabas y por como todo lo que hacías me encendía y me llenaba de perfume y todo esto hizo que te necesitara.Porque ya no te necesito.
Porque ya no me necesitás.
Porque pensás que no es posible entenderme.
Porque ahora me odiás, pero me odiás porque me querés, y al quererme sentís que estás perdiendo el tiempo conmigo porque no voy a los lugares que vos querés ir y porque te digo que lo único que me importa de las mujeres es el culo.
Porque a veces me excedo.
Porque te dije que iba a perder la cabeza por tu amor y efectivamente lo hice.

Algunas no me convencen y otras sí. Porque me es difícil entender porque pasa lo que pasa. Entonces prefiero callarme y no hablar demasiado. Prefiero escuchar el silencio, y esperar.


Esperar que se me pase.

Tuesday, May 09, 2006

Voy a perder la cabeza por tu amor

Capítulo 5 – En el que explicar es importante, pero más importante es darse cuenta de que no es posible.

Voy a perder la cabeza por tu amor, cariño. Vos, que por instantes milimétricos te acercás tan a tiempo que me dejás mirando el sol. Vos que te hundís en la textura del sol y no me dejás de calentar, siempre, a cada rato. ¿Cómo estás mi amor? Yo te lo pregunto tratando de saber la verdad y vos me mirás con ojos de sol, y me quemás. Me quemás hasta putearte, hasta odiarte de reojo, de arriba hacia abajo. No sabría explicar que sos cuando te relamo. Me sabés a miel antigua y jabón suave. Tengo ganas de conocer cada rincón, cada migaja y piedra de tu cuerpo, puta. Entonces se abre el telón. Ahí está Hotel, de pie, mirándome. Pero como estoy dirigiendo, puedo pautar lo que se me dé la gana. El tema es que nada de lo que pueda pasar me incentiva a dirigir a esas marionetas. Siento que todo esto que estoy escribiendo para explicar o dar a conocer una historia tan inexstente como la de Hotel y yo, no alcanza. Pero ni siquiera es darse cuenta de si alcanza o no. Sino que no es verdad el hecho de que haya existido una relación entre Hotel y yo. Primero porque Hotel no existe, es una invención de mi cabeza, de mi ser que quisiera conocer a alguien como es Hotel. Prefecta. Perfectamente puta. Perfectamente angelical. Sucia y perfectamente limpia y pura. Es perfecta, por eso no existe. Y yo, que ni siquiera sé quien soy, porque me lo cuestiono a cada minuto. Y pienso que este que estoy siendo ahora es sólo una partecita de mí. Claro que el decir que varios yo conviven en mí, es también decir que Hotel existe, porque existe para algunos de todos los yo que habito según el orificio por donde se lo mire. Volvamos al telón porque no tiene sentido seguir explicando.

Se acerca, le veo fuego en la mirada, me sonríe.
- Nada, tenía ganas de mirarte más de cerca.
- ¿Qué pasa?
- Ah.

El diálogo se invierte, o se mezcla. Cuando estoy cerca de Hotel, me produce todo tipo de desorientes. Me pierdo rápido. Todo en calma con ella, hasta que me jode con algún comentario. La odio en esos momentos, digo, me digo, ¿porqué sigo con ella si supuestamente me hace mal?Ah, ya sé. Voy a perder la cabeza por tu amor. Por tu amor hacia mí y los tipos que te miran por la calle cuando no estoy. Porque no puedo hacer otra cosa que perder la cabeza cuando sé que están imaginándote en sus camas o en sus baños o en sus barcos o en sus terrazas y balcones, cogiéndote.

Como yo hago con cada una que veo, con cada una que se me cruza. Aunque no tenga ganas la imagen viene y vuelve, se va y cambia, aparece. Aunque no me importen, aunque no las conozca, aunque no quiera verlas, aunque piense que las quiero tener una noche, aunque no sean vos, las imagino. A todas y cada una. Pienso que tenías que saberlo amor, aunque pierda la cabeza por tu amor. Amor.Es una pena no poder explicar, lo puta que sos, Hotel. Es una pena no poder explicar, cuánto me gusta eso, Hotel. Es una pena no poder explicar, como estás, mi amor.